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Archive for 23 febrero 2016

La mayor de todas las Conspiraciones

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Por Max Igan

Cuando la gente ve el mundo de hoy, a veces puede ser simplemente deprimente.Simplemente no hay otra palabra para describirlo. Y no es interesante la rapidez con que el mundo ha cambiado y convertido de esta manera en los últimos años? Realmente ha sucedido con bastante rapidez. En un momento estábamos libres y la mayoría quedamos con ganas de un futuro brillante, entonces, de alguna manera nos encontramos en el mundo de hoy, donde los gobiernos están completamente fuera de control, nuestra policía han sido militarizado, Europa está cayendo a pedazos, y cada uno tiene para en su mayor parte, ha engañado por la propaganda en la corriente principal de pasar la mayor parte de su tiempo mirando por encima de su hombro preguntando si el individuo al lado de ellos en el autobús es un “terrorista”. Por supuesto, en los que cuestionan estas masas son aquellos individuos despiertos y en sus albores que saben perfectamente quienes son los verdaderos terroristas, es decir, el gobierno, y que puede ver a través de la fachada de la campaña de miedo predominante en la actualidad. Sin embargo, la gente incluso más despiertos todavía permanecen perplejos y frustrados en sus esfuerzos a la búsqueda de cualquier remedio a esta situación.

Al despertar y descubrir el mundo no es lo que pensaron en un principio que fuera, un gran número de personas suelen comenzar buscando en el funcionamiento del sistema y son guiados en un agujero de conejo de las teorías de la conspiración sin fin, algunas de las cuales son verdaderas, la mayoría de los cuales son fabricados a propósito de ruido, y en última instancia, terminan en un estado de confusión, frustración o peor, a continuación, con la mayor parte perderse en su búsqueda constante de un culpable. Como si señalar con el dedo a alguien y gritando “Usted!” Es en realidad va a cambiar nada. Pero esto parece generalmente que es la forma con la naturaleza humana, buscamos a alguien más a quien culpar por meternos en este lío, y luego exigimos otra persona solucionarlo.

Hacemos esto porque por lo general, la gente ha sido programada de manera muy eficaz para que acepten dos dos realidades diametralmente opuestas muy falsos y, de hecho, como verdadero. Por un lado nos consideramos muy importante, el rey de la propia castillo por así decirlo, y la demanda que ser servido por otros de una manera oportuna y para nuestra satisfacción; consideramos a nosotros mismos un poco por encima de los trabajadores comunes que pueden emplear para cualquier tarea en particular – y por otro lado vemos nosotros mismos como personas pequeñas insignificantes que no pueden realmente hacer una diferencia en el mundo y debe mirar a otros más prudentes, o poner nuestra fe en los líderes para llevarnos milagrosamente a un mundo mejor. De hecho, es esta misma actitud, esta extraña combinación de dos realidades completamente falsas en uno que ha llevado a la humanidad a nuestra situación actual.

La vida es una cosa increíble. Es un crisol de expresión y maravillosa diversidad potencial humano mediante el cual sólo está limitado por la creencia de la gente, o la falta de creencia, en sus propias capacidades y por los límites que se imponen a sí mismos. Me refiero Seguro, puede haber barreras financieras que todos enfrentamos en cuanto a la realización de algún proyecto u otro, pero en un nivel más profundo, como especie, como sociedad, como las expresiones de la creación de cada uno de nosotros en última instancia, estamos, ponemos límites en nuestro potencial debido a nuestras creencias de lo que es nuestro potencial y nuestra creencia y la comprensión de lo que es y no es posible. De esta manera, hemos impuesto nuestras propias limitaciones sobre nuestro potencial.

Gran parte del tiempo tales limitaciones son el resultado de la programación, la adaptación de las creencias de otra persona que se ha superpuesto sobre la nuestra. Y a esto lo llamamos educación. Es la educación, o la falta de ella, que hemos recibido que nos ha llevado finalmente a este punto porque la educación moderna es, de hecho, poco más que adoctrinamiento y entrenamiento. Ha sido esta formación que nos ha llevado a creer que los dos estamos, todos importantes, y en última instancia insignificante e intrascendente, en el mismo momento.

El catalizador que mantiene la programación en conjunto es el uso sutil de miedo a lo largo de todo el sistema educativo. El sistema de clases, la presión del grupo de pares, miedo al fracaso, los exámenes, el sistema de clasificación, la separación en grupos de edad, los diferentes sistemas de agrupación – alfa, delta, etc, el respeto implacable por la autoridad que está inculcado a los niños … Todos se basan clase , todos están diseñados como mecanismos de división y de control, y todos utilizan el miedo como el catalizador con el fin de que funcionen.

Este uso del miedo como catalizador y la programación subliminal sutil en la combinación y la aceptación de dos realidades completamente opuestas en una sola, como es natural crea un gran cisma en la psique del individuo. Y es fácil de hacer una jugada para un mayor control a partir de ese punto en adelante. Cuanto más impotente el individuo se siente en la cara de un sistema cada vez más monstruosa y dominante, la más desesperada y fanático se convierte en sus intentos de mantener una sensación de poder y control sobre su propio espacio individual. Así, cuanto más aislado cada uno se convierte de sus familiares, amigos y compañeros y por lo tanto la brecha social también se amplía continuamente entre las familias individuales. Y, por supuesto, a través del uso de un sistema monetario basado en la deuda deliberadamente diseñado para colocar a las personas en un estado interminable de la deuda autogenerada, no importa cuánto éxito se convierte dentro de los parámetros del sistema, el miedo siempre permanece. El temor a la pérdida, de la escasez, de la inseguridad como una llave que gotea, gotea lentamente en algún lugar de la parte posterior de la mente de uno.

Divide y vencerás es el lema, y ​​la humanidad se ha cultivado casi a la perfección … casi.

Digo casi porque ahora, por fin, el velo se está levantando y la gente está empezando a darse cuenta de la verdad. Ahora están empezando a ver la forma en que se han jugado y están empezando a darse cuenta de que se requiere su atención a los asuntos de Estado.Pero, de nuevo, ¿con qué fin? Y como de costumbre, se preguntan, “¿Pero qué puede hacer una persona poco?” Bueno, lo primero que hay que hacer, es dejar caer la programación “Soy sólo una persona pequeña”. Dejar de vender tu corto. Todo lo que existe dentro de toda nuestra sociedad es “gente pequeña”. Todos tienen igual valor y todos tienen el mismo potencial para el pensamiento creativo. Es pensamientos que han creado este lío, pensamientos convertido en acción y todo el mundo tiene el mismo potencial.

El problema es que a través de la programación de la mayoría han recibido, han perdido la conexión con su verdadero ser y son, en su mayor parte, sin darse cuenta de su propio potencial. Ellos se ven limitados por las limitaciones definidas por su programación y se ven limitados por el miedo.

Sí, la vida es una cosa increíble pero es regalo fugaz. Lo que es importante es lo que se hace con ella. ¿Qué legado ha quedado atrás? Se ha mejorado o deteriorado por el tiempo que pasa aquí la realidad? Y ya que no es más que un momento fugaz, lo que hay que temer realmente? Por lo que el miedo se va, en un único lado la gente en general están en el temor por su propia seguridad personal, mientras que en el otro, de la potencia abrumadora y aparentemente insuperable de la máquina. Se olvidan de que la máquina, el sistema, es una nube, es una ficción creada por el ser humano, el resultado del pensamiento volvió a la acción y que todos tenemos la capacidad de crear algo diferente si elegimos un paso atrás en nuestra humanidad y ver las cosas desde una perspectiva más humana.

En última instancia, la máquina puede tener este aspecto, todo poderoso organismo omnipresente, pero la realidad es que es sólo gente. La gente como usted o yo, que a su vez sus pensamientos en acción. Nuestro problema es que cuando se intenta hacer frente a nuestras quejas hacia ella que hacemos batalla contra la acción, no nos enfrentamos a las personas dentro de la máquina que pensaban que poner la acción en movimiento. Y de nuevo, hacemos esto como el resultado de la programación.

La mayoría de las personas tienen este sentido profundamente arraigado a la autoridad y la palabra escrita. Esto es lo que ha hecho que el sistema legal tan eficaz. La gente va a hacer lo incorrecto cuando saben que está mal debido al poder de la palabra escrita. Serán un paso fuera de su brújula moral creyendo que no tienen más remedio que hacerlo, simplemente porque otro hombre o mujer, escribieron en un papel y afirmaron que sea “ley”. De esta manera ya través de esta formación nos hemos permitido ser engañado, robado, controlado, acorralado, empobrecido y esclavizado. Hemos permitido destrucción sin precedentes de nuestro hábitat en el nombre de las ganancias corporativas por un pequeño puñado de personas que controlan las cosas en la parte superior. Hemos permitido interminables guerras, violaciones de los derechos humanos y el descarte de millones y millones de seres humanos bellos, cada uno de igual valor y con potencial para ser desechados, asesinados o simplemente olvidado, todo ello debido a nuestra sumisión y la obediencia a la palabra escrita. También es la palabra escrita que nos ha convencido de que los conspiradores en la parte superior de la pirámide son todos de gran alcance, que toda oposición a ellos es imposible y controlada, cuando nada podría estar más lejos de la verdad. La verdadera conspiración es que no hay tal cosa como “pequeños”.

La verdad es, que los de arriba son sólo las personas también. Las personas que tenían una idea y poner esa idea en acción. Por supuesto que se presentan a las masas por los medios como “celebridades” y de ser intocable mientras se le mantiene en la cinta de tener que pagar para estar vivo, viviendo siempre en el borde de la escasez y la búsqueda de sus placeres menudo indirectamente a través de sus vidas en lugar de su propio y por lo que en realidad nunca tiene el tiempo para darse cuenta de su propio potencial. Sin embargo, en el fondo, la mayoría de la gente sabe que está ahí. Ellos saben que tienen valor y que conocen este sistema está mal, pero no saben cómo cambiar las cosas.

El cambio vendrá cuando las personas se dan cuenta de su propia perfección, y aprender a respetarse a sí mismos lo suficiente como para ver que la perfección misma en otros. ¿Qué se necesita? Tal vez algún tipo de epifanía en todo el mundo, que sabe. Es de esperar que va a pasar simplemente por aquellos que están despiertos para mantener la información se extienda a otros de una manera que resonará. Cuando eso sucede, vamos a dejar de ver a este gobierno, como todos los poderosos cosa, y lo ven como personas. Los empleados que están todos de pie en el abuso de los cargos para los cuales han sido designados, y cuando esa realización realmente golpea a casa, vamos a cambiar el mundo en un día.

Quizás es simplemente el tiempo todos crecimos.

Max Igan

 

Traduccion: Google

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LA LEY DEL EFECTO INVERSO

Cuando tememos algo intensamente, cuando algo no nos gusta o nos causa dolor y sufrimiento, nuestra reacción mental más habitual es la de resistirnos. No lo aceptamos, lo apartamos, lo evitamos, nos alejamos de ello, lo negamos.
Cuando algo nos asusta hasta el punto de no soportar su presencia, la mente se niega a verlo, a reconocerlo y, entonces, hace un punto ciego. Es decir: lo reprime y lo aparta de la conciencia. Como si no estuviera ocurriendo o nunca hubiera ocurrido.
Y con esta resistencia, lo intentamos apartar de nosotros, pues lo estamos juzgando como malo.
Y con nuestro juicio dividimos el mundo: Bueno/Malo… Amigo/Enemigo… Amor/Odio… Pero el mundo de verdad no está dividido. La Realidad es Una.
Como decían los antiguos filósofos chinos, la Realidad es como un círculo, una Rueda girando sobre Sí misma, donde el Ying y el Yang representan los dos puntos equidistantes de la circunferencia.
En todo momento, el Yin se desplaza hacia el Yang, mientras que el Yang lo hace hacia el Yin.

Al resistirnos a algo, al apartarlo de nosotros evitándolo desesperadamente, lo que hacemos es desplazarnos hacia el otro lado, huir hacia el polo opuesto, ofreciendo el máximo de resistencia. Y cuanto más nos resistamos, con más atracción se irá desplazando nuestra mente hacia el otro polo.
Lo que estamos rechazando como negativo nos va atrayendo hacia él, como un poderoso imán. El “No” es la gran provocación. La invitación más irresistible.
Cuando insistimos exageradamente en evitar algo, la presencia de este “algo”, de este “evitar” se va haciendo insoportable, hasta el punto de dominar y ocupar toda nuestra atención. Al final, tan sólo pensamos en eso, o estamos dominados por aquello que estamos rechazando.
Esto sucede porque ponemos toda nuestra atención en el resultado. Es nuestro miedo a no lograr el resultado que deseamos.

Un cuento sabio Zen lo explica de la siguiente manera:

Un joven muy impaciente e impetuoso exigió, en una ocasión, a un maestro espiritual que le revelara inmediatamente el secreto de la Iluminación.
El maestro le respondió que no había ningún problema, únicamente que el joven tenía que cumplir un requisito previo, pues de lo contrario, con tan sólo oír el secreto, podría morir.
“Y te advierto que el requisito es difícil de cumplir”, le dijo el maestro.
“¡Dime de una vez de qué se trata!”, gritó el joven impaciente.
“Para poder escuchar el secreto, has de permanecer todo el día anterior sin pensar en monos”, le reveló el maestro.
“¿Sin pensar en monos?”
“¡Exacto! Durante veinticuatro horas seguidas has de evitar completamente el tener pensamientos sobre monos”, le aclaró el maestro.
“¿Pero qué tontería es esa? ¡No hay nada más fácil que lo que me pides!”, replicó el muchacho.
“¡Muy bien! Pues mañana te espero a esta misma hora. Y si has conseguido estar las veinticuatro horas sin pensar en monos, te revelaré el secreto de la iluminación”. Y se despidieron hasta el día siguiente.

Pueden imaginar lo que le ocurrió al jovenzuelo impetuoso. Tan sólo partir, comenzó a “comerse el coco”:

“¡Qué raro! ¡Pero, bueno, no hay ningún problema! ¡Yo nunca me he interesado por los monos…! ¡En mi vida me han importado un bledo los monos…! ¿Qué se me habrá perdido a mí con los monos…?” Y dale que te pego con los monos… “¿Pero que estoy haciendo? ¡Si ya estoy pensando en monos…! ¡Sin darme cuenta, no hago más que pensar en monos…! No paro de darle vueltas y más vueltas al tema de los monos! ¡Tendré que empezar de nuevo y contar veinticuatro horas a partir de este momento! ¡Y esta vez tendré más cuidado!”

Pero al siguiente instante de haberse hecho semejante propuesta, ya estaba de nuevo de vuelta con el tema de los monos…Y de nuevo volvía a intentar dejar de pensar en ellos… y de nuevo volvían a saltar en su cabeza… Más y más monos… Cada vez más monos…
Al día siguiente no acudió a la cita con el maestro. Ni al otro día tampoco…
De hecho, no le quedó más remedio que convertirse en un amaestrador de monos.

Si tratas de hacer algo sin comprender los fundamentos, el resultado será justo lo contrario.
Es una Ley fundamental de la vida.
Mucha gente se esfuerza por evitar muchas cosas, intenta evitar algo con mucho esfuerzo y acaba cayendo en la misma trampa.
No puedes evitarlo.
Chocamos precisamente contra lo que luchamos con todas nuestras fuerzas, porque nuestra conciencia se centra solo en eso.
Relájate, no te esfuerces tanto, porque solo puedes hacerte conciente mediante la relajación, no con el esfuerzo. Mantente tranquilo, en calma, en silencio, porque sólo podemos lograr nuestros objetivos en la vida desde la calma, la paz interior y la serenidad. Cuando no hay paz interior, sino lucha, resistencia, aquello que deseamos lograr o aquello que deseamos evitar, persiste. Esto sucede porque ponemos nuestra atención en el resultado, tenemos miedo a no lograr el resultado.
Adopta la postura de “no lucha” contra una situación.
Acepta todo lo que viene a tu vida, sin poner resistencia, simplemente aceptando, comprendiendo.

Si deseas algo, trabájalo con dedicación, pero desentiéndete de los resultados.
No te obsesiones con el resultado, no pongas tu atención en el resultado sino en los pasos que realizas para lograrlo.
Realiza tu labor y olvídate del resultado.
Confía en el Universo, en que todo saldrá bien.
Deja que tu Poder Superior te ayude.

 
Fuente: Camino al despertar.

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Cómo llegamos al Amor… »

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Entrevista a: Claudio Naranjo

Es uno de esos genios chilenos que el mundo reconoce y los chilenos no. Siquiatra de la Universidad de Chile, antes de los 30 años salió a estudiar a Estados Unidos y se quedó allá, en Berkeley. “Soy un buscador sediento,” dice. Su incesante búsqueda la ha realizado libremente, más allá de los confines académicos y religiosos, y hoy, a sus 81 años, es un maestro espiritual respetado.

Impresionante el impacto de la primera vez que lo escuché, Me cautivan sus conocimientos infinitos sobre el camino para llegar a la sanidad, al amor, a nuestra naturaleza espiritual. Su mente prodigiosa ha hurgado en todas las tradiciones espirituales y sicológicas. Encuentra un camino y lo recorre entero, lo experimenta en sí mismo y enseña lo que le ha servido. Los ha recorrido todos: el cristianismo, las escuelas orientales, el chamanismo, las escuelas sicológicas, las audacias de la nueva era.

Aparte de su erudición, tiene el don de la palabra. Transmite lo que sabe como un artista. Sus conferencias son un deleite y a veces las termina tocando una pieza de piano, porque también es músico.

Actualmente tiene una casa en Berkeley, pero no se puede decir que vive ahí porque viaja sin cesar. En su larga vida se ha casado dos veces, y su único hijo, del primer matrimonio, murió en un accidente automovilístico cuando tenía doce años. El impacto de esa muerte lo adentró aún más en el camino que ha recorrido y enseñado.

Ha sido guía de miles de terapeutas y buscadores espirituales en todo el mundo.  Su mirada al predicamento humano es apocalíptica, pero también es optimista, porque él ha experimentado la transformación en sí mismo y le tiene fe. Dedica su vida a transmitir lo que sabe, en más de diez libros publicados, en conferencias y talleres. Lo hace sin grandilocuencia, pero con la convicción de quien no habla por boca de ganso, sino por su propia experiencia.

EL MAL

Tú dices que en el mundo hemos hecho muchas revoluciones y experimentos pero los humanos seguimos vacíos, disfuncionales y hasta peligrosos. ¿Qué es lo que nos falta?
Efectivamente, tenemos una historia muy larga de nobles propuestas y muchas revoluciones para el cambio social. Sin embargo, estas nunca han incluido una propuesta de cambio individual. Parece que ya es hora de entender de si queremos una sociedad diferente necesitaremos seres humanos más completos. No se puede construir un edificio de esa naturaleza sin los ladrillos apropiados.

¿Cual crees es nuestro problema individual?
Es un problema de origen emocional. Nos sentimos vacíos, inútiles, sin sentido. Tenemos una falta de armonía interior. La mayor parte de la gente, impulsada por este vacío, devora en su entorno, consume, trata de llenarse con la vida de los otros, llenarse de importancia, de poder.

¿Por qué estamos acostumbrado a vivir así, sin tomarlo como una anormalidad?
Padecemos una condición que en teología se llama dureza de corazón. La persona que está en pecado no sabe que está en pecado, está endurecida. La sicología llama a eso neurosis, enfermedad.

¿Como describirías este mal interno, cuáles son sus componentes?
Mi mentor, Totila Albert, (escultor y poeta chileno que murió a fines de los 50) lo veía como un desequilibrio interno entre las energías paternas, maternas y filiales. Al interior de la siquis el principio paterno se toma la autoridad y esclaviza a los demás. La sicología, desde Freud en adelante, habla de la toma del poder de lo mental por sobre lo emocional y lo instintivo.

¿Piensas que nuestra enfermedad tiene que ver con el sistema patriarcal?
Los años y la experiencia me han ido confirmando que nuestro mal es el sistema patriarcal. Hemos progresado en un sentido racional, tecnológico, pero al mismo tiempo nos hemos deteriorado en un sentido sico-espiritual.

¿Como se manifesta eso?
Cada individuo vive desde la cabeza, desde su superego, desde la tiranía del debería. De eso se trata la moralidad ordinaria, seguir las órdenes del padre internalizado. El ser humano lleva dentro de sí mismo un capataz y un esclavo, el esclavo es su naturaleza espontánea, instintiva, los elementos maternos y filiales.

¿Cómo nos afecta eso?
Nacemos en un mundo de tiranos, en que los seres que más te quieren son al mismo tiempo los que más te hacen sufrir. Nuestros padres, sin saber que nos dañan, se adueñan del control y la autoridad desconociendo la capacidad de autocontrolante del niño, con muy poca fe en su naturaleza interior. La actitud es: “Yo te amo y te acepto si haces las cosas de tal o cual manera.” Así se va transmitiendo esta cultura que poco a poco va consumiendo la naturaleza y que tiene armas para destruir varias veces el planeta.

LLEGAR AL AMOR

¿Cuáles son las razones de tu optimismo frente a este cuadro que pintas?
Hoy hay más conciencia que nunca del sufrimiento en su raiz, que es el sufrimiento del no ser, la sensación de sinsentido. La gente llega a las consultas sicológicas diciendo: “No estoy bien, esto no está funcionando”. En sicoterapia se dice que es un elemento de buen pronóstico tener conciencia de enfermedad. Por otra parte, aunque desde siempre ha habido gente que evoluciona, en este siglo existe lo que podríamos llamar una “metodología del amor”, que es la contribución de la sicología. Antes de la llegada del conocimiento sicológico pareciera que hubiera faltado alguna pieza, un recurso para esta empresa de cambio. El mero mandamiento de amar a los demás no ha servido, se necesita un método terapéutico más refinado para lograrlo.

¿Qué es lo nuevo que ha aportado la sicoterapia?
Instrumentos para conocerse a sí mismo, para sanar la herida emocional y para liberar lo instintivo. Los terapeutas tratamos de sacarle el policía interior a las personas. El ser humano es más completo cuando puede dejar que todos sus elementos internos, -la mente, el instinto y las emociones-, se abracen en vez de debilitarse combatiéndose unos a otros.

Eso de la liberación del instinto pareciera algo pecaminoso en el mundo que vivimos.
Yo tengo más fe en el instinto que en la civilización actual. Los instintos humanos libres se autoregulan. Una persona sana recupera esa espiritualidad que viene del animal interior; recupera, por ejemplo, la sexualidad, que está muy dañada en la mayor parte de la gente a pesar de que hay en el mundo una libertad sexual superficial que yo no veo como libertad, sino como una contrarrepresión a la represión. Eso no tiene nada de sano.

¿Qué ganas conociéndote a tí mismo?
Conocerse a sí mismo es conocer al falso ser, a ese idiota que llevamos dentro que constantemente nos hace sufrir. Cuando uno logra verlo, está comenzando a hacerse sabio. Es duro el autoconocimiento pero es importante saber lo que uno experimenta, tener conciencia de lo que se siente. Es sanador tomar conciencia de la agresividad inconsciente, del dolor inconsciente, del miedo inconsciente. Para sanar el odio, que es una plaga generalizada, inseparable del hiper deseo, de la codicia, de la necesidad nuerótica de más, es necesaria la aceptación sincera de esos sentimientos en uno.

¿Tiene el sentido de la confesión de los cristianos?
Si, porque proporciona ese espacio íntimo para confesarse a sí mismo. Es necesario ver todo eso para decir “basta, voy a abordar un camino nuevo, que es el camino amoroso”. El amor va mas allá de algunos sentimientos que se han idealizado como amor. Se idealizan las pasiones como amor, el enamoramiento como amor, pero el amor verdadero es una cosa muy poco dramática, es una actitud de no hacer daño a los otros, un sentimiento franternal.

Además de la sicoterapia, recomiendas la meditación.
Las enseñanzas espirituales de todas las culturas nos dicen que solo cuando la mente se aquieta puede reflejar algo que está más allá de ella. Si callamos nuestras voces pequeñas puede oirse una voz que está en otro nivel, que nos llevará por el camino correcto. Esa es la voz de la conciencia, del ser, la parte de la mente que da sentido a la vida.

¿Qué sería estar sano para tí?
Sentir el bienestar de ser.

EDUCAR LA AFECTIVIDAD

Has dicho últimamente que el tema de la educación te acalora. ¿Por qué?
Porque ya es hora de que tengamos una educación para el desarrollo humano. Tenemos una educación predominantemente intelectual, en que los demás aspectos del ser humano son desestimados. Nada necesitamos tanto como una educación afectiva, una educación de esa capacidad amorosa que es la base de una buena convivencia familiar y social. Si no alcanzamos una dosis mayor de bondad, toda la información técnica no va muy lejos.

¿Qué te hace pensar que eso es posible?
Es difícil, porque la educación tendría que superar sus tabúes contra lo terapéutico y contra lo espiritual. Eso no lo hace menos urgente. La educación podría incluir una instrucción espiritual no dogmática, prácticas concretas que sirvan al cultivo de la mente profunda, y un proceso de autoconocimiento guiado que lleve a los jóvenes no solo a cambios de conducta sino a esa transformación que es la esencia de la madurez humana.

Sin embargo ya existe algo así como una educación en valores.
Eso no es suficiente. Para llegar a encarnar los valores no basta esa combinación de instrucción y sermón que se llama la educación en valores. Son necesarios los procesos más profundos de los que hemos hablado. Los profesores tendrían que hacer esos procesos como parte de su eduación antes de poder guiar a los jóvenes.

Fin de mundo, se dice por ahí.

Estamos entrando en otra cosa. Parece que el barco se está hundiendo, una civilización se está resquebrajando. Yo pongo mi esperanza en el naufragio porque nada interfiere más para que tengamos un mundo mejor que el sistema de poder y de valores que hemos construido.

Hay mucha gente asustada.
Mas vale mirar esta crisis como una oportunidad, no hay que tenerle tanto miedo. Lo que se hunde es una cultura que tiene eclipsado el amor. El valor cultural predominante es la competencia, no es la solidaridad. Falta el reconocimiento colectivo de que lo verdaderamente humano es la solidaridad.

¿Ves esperanza?
La gran pregunta es cómo pasamos de un mundo a otro. Yo pongo mi confianza en la creatividad social. A los jóvenes les tocará la tarea de construir una nueva cultura desde la conciencia, desde los valores verdaderamente humanos. Pienso que en la rebelión de los jóvenes hay algo más de lo que se ve. Ellos saben, porque están más despiertos, que la educación que reciben es irrelevante,que no les va a servir para vivir.

SU PROPIA TRANSFORMACIÓN

¿Qué le dirías a alguien que desea abordar el camino que propones?
Que el cambio interior es un trabajo, una disciplina. Es necesario trabajar por nuestro progreso espiritual. El esfuerzo tiene mucho que ver con estar dispuesto a sufrir, a mirar lo doloroso y torcido que hay em uno. Después de esa etapa, que es terapéutica, viene un nuevo nacimiento. Nace el ser verdadero de uno mismo, que sabe vivir.

¿Cómo ha sido ese proceso en tí?
Mi búsqueda empezó con experiencias durante mi adolescencia en las que sentí un nivel de felicidad desconocido, pero fueron transitorias, las perdí. El hecho de haberlas perdido dejó en mi conciencia La sensación de que había algo que buscar, un estado muy superior a la felicidad ordinaria que antes había experimentado. Durante todo el tiempo que viví en Chile mi búsqueda fue mi ocupación principal, pero lo llevaba como algo secreto sobre lo que escribía em cuadernos privadísimos. Me sentía um bicho raro. Solo al llegar a trabajar a la Universidad de California en Berkeley, Estados Unidos, al comienzo de la década del sesenta, me sentí en un oasis porque me encontré con otros buscadores semejantes, una nueva generación que se estaba liberando de la autoridad de sus mayores.

¿Qué era lo que cuestionaba esa gente?
Esa división del pensamiento humano en multitud de escuelas, religiones y tendencias que luchan entre sí. Eso se veía como el autoritarismo dentro de cada uno de los sistemas, el decir: “Miren, aquí está la verdad entera.”

¿Como veían ellos la cosas?
Pensaban que todas esas visiones eran complementarias, eran parte de un mismo pastel. Eso me hizo mucho sentido. Yo fui uno de los primeros colaboradores de Esalen, un centro de crecimiento que reunió el interés terapéutico con el espiritual, el artístico y el corporal, en una actitud integradora que después se generalizó en el mundo entero.

¿Hiciste todos los aprendizajes?
En Esalen había gente extraordinaria, y naturalmente los aproveché. Yo tenía una cierta invulnerabilidad al dolor, y, por lo tanto, al amor. Tenía una sequía interior.

¿Quienes te marcaron?
Un encuentro muy importante de ese tiempo fue con el creador de la terapia gestáltica Fritz Perls. Era un gran maestro y un hombre que había llegado a mucho. Participé en varios talleres de Gestalt con él, y como todavía no se había hecho famoso recibí mucha atención de él. Después fui uno de sus sucesores.

¿Qué aprendiste de Perls?
Pearls fue un profeta del aquí y el ahora, eso que con el tiempo se ha hecho tan común. Hizo sentir a quienes se acercaban a él que había como un camino del estar presente. Enseñaba a encarar el momento sin tratar de escapar hacia pensamientos acerca del pasado o del futuro. En la vida común el pasado y el futuro rara vez son tomados como objetos de La reflexión, sino que son objeto de ensoñaciones vacías. La recomendación de Pearls de vivir en el ahora se basaba en que solo vivimos el momento presente. Eso es algo que la persona sana sabe, pero las personas neuróticas no se dan cuenta, mientras están enredadas en una seudo existencia de pensamientos y emociones negativas.

¿Cuáles fueron tus primeras experiencias con la meditación?
Tuve la suerte de recibir instrucción de meditación de Suzuki Roshi, el primer maestro de meditación Zen que llegó a Estados Unidos. También fue importante la experiencia con el psicólogo americano Leo Zeff, uno de los grandes expertos en el manejo de la terapia con alucinógenos, que cuando se hace en manos de un experto puede acelerar mucho el proceso terapéutico.

Escuché que tu experiencia definitiva la tuviste en Chile.
Fue en Arica, con el maestro espiritual Oscar Ichazo. Ese fue el principal peregrinaje de mi vida, en el desierto de Azapa. Nos vinimos unos cuarenta compañeros de Esalen durante meses al desierto a trabajar con Ichazo. Ahí experimenté un verdadero nacimiento a un nivel de conciencia desconocido. Ese fue el comienzo de un camino de transformación profunda, sin vuelta atrás.

¿Que te ocurrió ahí?
Tuve una tremenda expansión, que partió de una experiencia mística. Recuerdo haber usado en mi diario la expresión “ví a Dios cara a cara”. No había palabras, no había contenido, ni siquiera silencio. Lo que más se acerca a lo que viví es la palabra nada, pero nada tiene sabor a nada y eso era más todo que nada. Cuando salí de la experiencia tuve un gesto de oración, de pedirle a Dios una confirmación de que esto era El. Y me surgió espontáneamente un cantar, algo hermoso, que entendí como una respuesta de lo divino a través de la creación de una belleza.

¿Qué pasó después?
De vuelta en California le decía a mis amigos: “Tengo la impresión de haber nacido de nuevo, de ser como una guagua que no tiene brazos ni piernas, que no sabe andar y apenas sabe hablar.” Tenía una gran conciencia de mí, y de la distancia que había entre mis actos y mi inspiración. En los momentos de recogimiento, de meditación, me volvía a invadir un estado que era como mi ser verdadero y me daba cuenta de lo absurdamente imperfecta que había sido mi acción durante el día. A través de este contraste empezó un aprendizaje del vivir. Era como una caída que era ascenso al mismo tiempo. En ese tiempo cambiaron radicalemente ciertas vivencias neuróticas, una cierta manera de depender de la gente, una cierta relación con el mundo. Pero había momentos que me sentía un idiota. Había siempre un saber que iba avanzando pero era más intenso que nunca el sentir que algo me faltaba.

Hás afirmado que pasaste por “la noche oscura del alma”.
San Juan de la Cruz le llamó así a esa etapa de su proceso, cuando luego de sentir una gran identidad con Dios, lo perdió.

¿Hay etapas definidas en el proceso de transformación?
Hay tantas descripciones como personas que lo han hecho. Como todo lo que pertenece a la vida, se puede mirar desde muchos puntos de vista. Lo que se puede ver a través de los místicos es que después de una fase purgativa viene una fase iluminativa, que es como una luna de miel espiritual; después viene la sequía, la dificultad, los obstáculos, en la que los santos pierden su santidad. Y all final se llega a lo que se llama la fase unitiva.

¿Consideras que llegaste ahí?
No, de ninguna manera. Me siento más que nunca en proceso, en transición, sin embargo me siento guiado desde adentro. Seguir adelante es algo que el cuerpo y el alma me piden. Ya no necesito ser empujado desde fuera.

Eso de mirar tus heridas, de estar consciente de todo eso, ¿terminó en algún momento?
No, eso nunca se abandona, yo diría que va en aumento. La sensación es que antes uno tenía la piel sana y el centro enfermo y después hace erupción el volcán y llega un momento en que se siente que está limpio el centro, uno está en paz consigo mismo, pero las heridas están más flor de piel, se ven más.

¿Es necesario tener que vivir con eso?
A mi me parece que todo está muy bien construido en la naturaleza de modo que sigamos caminando sin que se nos vayan los humos a la cabeza…

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